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PERROS DE RAZAS PELIGROSAS Y LA LEGISLACIÓN CHAQUEÑA

PERROS DE RAZAS PELIGROSAS Y LA LEGISLACIÓN CHAQUEÑA

MIÉRCOLES 31 DE AGOSTO DE 2016
EL INFORMATIVO
Por Sandra Saidman.


Ante tantas lamentables noticias sobre ataques de perros pertenecientes a las denominadas “razas potencialmente peligrosas” -nuestra legislación menciona al Mastin Napolitano, Doberman, Pitbull, Bul Terrier, Dogo Argentino, Rottweiler, Presa Canario, Akita Inu, Gran Perro Japonés o Tosa Japonés, Dogo de Burdeos, Staffodshire, Fila Brasilero, Bull Mastiff o aquéllos de cualquier raza que hubieran atacado a una persona o los adiestrados para el ataque y defensa- es necesario precisar que hasta el momento, la conducta de los propietarios al producirse un ataque por parte de estos animales, es juzgada por los Jueces de Faltas o de Paz –con competencia en Faltas- dado el Art. 79 de la Ley 4.209 (Código de Faltas del Chaco).

La norma legal dispone que será sancionado con arresto de hasta treinta (30) días o multa equivalente de hasta cinco (5) salarios mínimo vital y móvil ($7.560 desde el 1/9/2016 y hasta el 1/1/2017) a quien: 1º) sin estar autorizado por la autoridad competente, tenga animales peligrosos o que puedan causar daños. Este es el caso de animales no domésticos y claramente, en el futuro, de este tipo de perros pertenecientes a “razas potencialmente peligrosas” al momento en que la Ley Provincial Nº6798 del 18/5/2011 se halle operativa, es decir, reglamentada en su totalidad por el Poder Ejecutivo Provincial o adhieran los Municipios chaqueños que serán autoridad de aplicación en su jurisdicción. 2º) ó estando autorizados no los custodie con la debida cautela. Esta última es la conducta típica de quien hoy tiene éstos canes y no extreme las medidas de cuidado ya que a la fecha no se requiere ningún tipo de autorización para tenerlos. El Artículo 79 citado también dispone que “la pena se duplicará si el animal atacara o hiriera a alguna persona”.

Lo expuesto no significa que ante el hecho típico de mordedura de un perro a una persona, el juez deba sancionar al infractor con el máximo de las escalas de las penas dispuestas en la norma legal que -reitero- dice: con arresto o multa “de hasta” tal o cual cantidad de días o dinero; por cuanto las sanciones son graduadas en oportunidad de dictarse la sentencia y en mérito a circunstancias y pruebas que son recolectadas a través del desarrollo del juicio contravencional que se inicia con el hecho y debe finalizar, por el plazo de prescripción, al cumplirse el año del acontecimiento.

Por último, el Art. 79 del Código de Faltas chaqueño expresa que en caso de extrema o notoria peligrosidad podrá disponerse el decomiso (quitar, sacar el perro al propietario) o sacrificio del animal. En el primer supuesto, el sacar el animal al propietario, ya no encontramos con la primer dificultad dado que sin las sociedades protectoras de animales (organizaciones no gubernamentales) el alojamiento de los animales es impracticable y deben realizarse tediosas gestiones para lograr el objetivo de trasladar al perro de un lugar que no es apropiado o en el cual no se lo custodia debidamente a un espacio seguro para las personas y otros animales. No existe en la provincia espacio público donde alojar a éstos animales en estos casos y vale aclararlo, la División Canes de la Policía que podrá efectuar un traslado del animal no tiene función de reeducación y/o custodia.

Sobre el último supuesto (sacrificio del animal) debe señalarse que ya al momento de sancionarse nuestro código el 20/09/1995 esta medida era inconstitucional (inadmisible, inaplicable) atento a que se encontraba en vigencia la Ley Nacional Nº14.346 de septiembre de 1954 que prevé como delito al maltrato o crueldad a los animales. En definitiva, el sacrificio de un animal no puede siquiera considerarse como parte de una condena, dada la vigencia de una norma superior (ley nacional) que protege, en el caso, a los perros.

Si lo que efectivamente se pretende es prevenir este tipo de hechos, los órganos ejecutivos deben reglamentar la Ley Nº6798. No olvidemos que cuando el juez de Faltas o de Paz –con competencia en Faltas- interviene, el hecho ya se produjo, , el sufrimiento sucedió y sucede, dejando en muchos casos graves secuelas, pese al castigo que se imponga. Es que tal como acontece en tantos otros aspectos que hacen a la convivencia ciudadana, la prevención es imprescindible y debiera ser un objetivo prioritario si lo que queremos es evitar la reiteración de hechos tan dolorosos.

La ley citada (Nº 6798) establece entre otros múltiples aspectos, una previa autorización administrativa para la tenencia de éstos canes; medidas de seguridad que deben tener las instalaciones donde habiten (seguras y resistentes), modo en que deben ser sacados a la vía pública; la habilitación de un Registro por parte del órgano de aplicación y las conductas que se consideran infracciones y las sanciones que le corresponden.

Lo cierto es que hasta el momento y habiendo transcurridos más de cinco (5) años desde la sanción de la Ley Nº6798 cuyo objeto es regular la “tenencia de canes o perros peligrosos para hacerla compatible con la seguridad de las personas, bienes y de otros animales”, ni el Poder Ejecutivo Provincial ni los municipios chaqueños han demostrado decisión de reglamentarla y éste tipo de perros siguen siendo comprados, vendidos o regalados sin ningún tipo de control o registro y menos aún, algún tipo de previsión en cuanto al espacio físico, alimentación y especial cuidado o adiestramiento que necesitan. Su tenencia debe ser autorizada y controlada por el Estado, así lo entendió la Legislatura chaqueña, resta ahora lo comprendan los poderes ejecutivos.

ASOCIACIÓN PENSAMIENTO PENAL
EL INFORMATIVO